Atendiendo a un nuevo mensaje firmado por Steff que nos llegaba a la sección “Quisiera Saber”, hoy nos ocupa en Mentes Curiosas conocer más sobre la razón o las causas que hacen que a veces se nos ponga “la piel de gallina”. Sin duda alguna, este fenómeno ocurre con frecuencia a los seres humanos en el momento en que sienten diversas emociones tales como el miedo, el amor, el frío o incluso al recordar momentos que por su fuerza emotiva hacen que el cuerpo pueda reaccionar de esta manera.
Cuando esto ocurre, el vello que hay en la piel se eleva para formar una capa aislante. Dicho fenómeno es producido por una agrupación de minúsculos grupos que se encuentran en la capa subcutánea de la piel llamados musculus erector pili, o musculos erectores del pelo. En la capa subcutánea de la piel encontramos también las glándulas sudoríparas y el tejido graso.
En el momento en el que se sienten tales emociones, la temperatura del cuerpo puede disminuir y es entonces cuando el cerebro manda una señal a estos músculos, los cuales se contraen y crean una erección de los poros de la piel y, consecuentemente, del vello que se encuentra en ellos para aislar el cuerpo de más frío. A este reflejo se le conoce como reflejo pilomotor. Lo contrario ocurre cuando el cuerpo experimenta temperaturas más altas de lo normal, por ejemplo cuando hacemos ejercicio físico o tenemos fiebre. Los poros de la piel se expanden para permitir que el sudor se evapore y conseguiur, de esa manera, que la temperatura corporal baje.
Gracias Steff por tu pregunta, esperamos que haya quedado resuelta.
Vía | Wikipedia y Saber Curioso
Bostezo contagioso ¿por qué?

Uno de nuestros lectores, Pedro, haciendo uso del formulario de contacto que mi compañero Antonio os presentó el día de ayer, nos hizo llegar la inquietud de el porqué el contagio de los bostezos. La cuestión nos pareció muy curiosa, y este es el blog para ello.
Hemos estando recabando información y aunque hay muchas teorías, creemos que la explicación que os dejaremos a continuación es la más acertada. Para comenzar con esta entrada, explicaremos brevemente en qué consiste el bostezo, y es que se trata de una acción incontrolada, donde abrimos la boca desmesuradamente, estiramos musculatura y oxigenamos el cuerpo.
El bostezo está presente tanto en humanos como en animales y por mucho que quieras evitarlo y como bien podemos leer en Wikipedia, sigue una pauta fija de acción, una vez comienza el bostezo, debe terminar toda la secuencia- Mientras tanto, un bostezo se acaba de presentar delante de la pantalla-.

Un bostezo puede tener varios significados, desde aburrimiento, cansancio, parón tras una larga actividad en tensión, como hambre.
Por otro lado, lo que hemos podido saber, es que tanto humanos como animales disponemos de unas neuronas espejo, las cuales se activan en los individuos dependiendo qué movimientos vemos realizar a otro individuo delante de nosotros. Es como un acto reflejo que tampoco podemos evitar y que el cerebro nos envía la orden de tener que imitarlo a modo de autómata.
Pero dentro de dicho automatismo, según los estudios de algunos psicólogos, la empatía juega un papel muy importante en el bostezo contagioso y es que la cualidad que disponen algunos seres humanos (no todos, por supuesto) de situarse en la posición del otro es fundamental para que dichas neuronas se activen, ya que si es verdad que la soledad es contagiosa, la risa o simplemente el picor de la cabeza son algunos de los actos que mucha gente, viendo a los demás sufriendo dichos síntomas, padecerán lo mismo o eso creerán.
Y es que es verdad, que si eres empático, cuando ves un individuo sufrir, llorar, etc… sueles sentir que la melancolía recorre tu piel por todos los extremos y te sientes afligido.
Es por eso, que aunque te contagies, no creas que es una señal de mala educación, sino simplemente estás demostranto que tienes la capacidad de identificarte con tu prójimo.





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